63. Anhelos
[GERRARD]
Una vez que acuesto a Alai en su cama, Alenka le quita los zapatos y luego le coloca su pijama mientras que yo voy hacia la cocina por una copa de vino. La noche de hoy ha resultado mejor de lo que esperábamos, sin duda alguna aquel encuentro que nuestros padres tuvieron en ese crucero ayudó a que las cosas fueran mucho más fáciles. Desde el día que conocí a Alenka, nunca he tenido la sensación de que siempre había algo más allá de la atracción que sentíamos. Ahora me doy cuenta de qu