"Ara, Ara, necesitas levantarte. Ara levántate ahora."
La voz seguía llamándome, tirando de mí, arrastrándome a algún lugar del que no quería regresar.
Estaba atrapada dentro de una pesadilla, una que se sentía demasiado real para ser solo un sueño. Había fuego por todas partes. El humo espeso quemaba mis pulmones aunque no estaba respirando. Los gritos resonaban desde todas las direcciones, agudos y desesperados, superponiéndose unos con otros hasta que no podía distinguir quién lloraba o por