MARIANNE
Amanda me recibió en su casa mientras la cruenta y amarga decepción pasaba dejando su huella, accedí por que era mejor estar acompañada en momentos de crisis para no caer en la locura de la traición y el desamor, esa locura que en ocasiones nos llevaba a hacer locuras.
Al final me convenció de que me fuera a vivir con ella, dejé mi casa de alquiler y trasladé mis cosas a la casa de ella, en donde practicante me alquiló un cuarto. Lo adorné con pocas cosas. En ocasiones Amanda se esf