MARIANNE
Cuando entre allí vi el vestido que Amanda había dejado en la cama extendido, era de un hermoso azul, inevitablemente mi memoria volvió hacia el pasado, a los días en que compartía fiestas de estas con Michael, recordaba la manera en que me arreglaba para el esperando que me encontrara atractiva, y como yo, aunque pretendía no hacer caso de ello, veía como su mirada se perdía en los cuerpos de las demás, menos en el mío. Cerré los ojos y me desvestí sin prisa, por mí me hubiera queda