**POV ALICE**
La mañana avanzó con un sol brillante que iluminaba toda la nieve acumulada alrededor de la casa. Alex terminó de organizar la cocina con una serenidad increíble y luego caminó despacio hacia el ventanal. Se quedó mirándome con esa sonrisa discreta y masculina que me derretía el pecho.
—El aire está fresco afuera —dijo con su voz grave, cruzándose de brazos—. Te vendría bien salir un par de minutos a respirar.
—¿De verdad? —pregunté, sorprendida.
—Sí, pero bien abrigada —ordenó co