Mundo ficciónIniciar sesiónAl leer las palabras fueron las mismas leídas, hacía un momento, no habían cambiado, su ángel iba a morir.
—No. Nooo, ¡Ella no! —empezó a gritar mientras sentía le faltaba el aire— si miro atrás estoy perdido —se dijo—. Mi niña bonita, si lograste ser amada, yo te amo Lis, solo fui un necio, ciego, terco —pronunciaba entre sollozos.
»Perdónam







