- Juls, no me digas que te has adormilado sobre mi pecho. -susurró, no le mires Juls, Juls, que bien suena mi nombre es su boca con su voz, no le mires- Juls -volvió a susurrar, de forma innata y sin darme cuenta, le miré, y me perdí en sus ojos verdes, es su mirada rebelde y su ceño fruncido, me perdrí entre sus manos que me sujetaban con fuerza por los hombros.- Estabas evitando mirarme?
- No - mentí
- Juls - volvió a susurrar, dios!me vuelve loca su voz susurrando mi nombre, inconscienteme