XIX
Jasha veía dormir a su chico de cabellos tan negros. Ya habían hecho el amor muchísimas veces en esas horas y antes que cayera la tarde debían partir. Habían ya comido el delicioso estofado y tomaron una siesta que ya tendría que acabar. Se levantó y fue al baño a lavarse la cara, el cuerpo le dolía, el sexo lo había dejado agotado.
Se vio al espejo mientras se lavaba. Por instinto buscó tras ese espejo verla a ella. Y afortunadamente no pasó. Petrov parecía tener razón y era por el momen