7-Eres mía.
—Buenos días Eva.
—Buenos días señor.
Fabio se quedó unos segundos parado sin moverse porque le pareció escuchar una risa a lo lejos, cuando iba a seguir camino para su oficina la volvió a escuchar.
—¿Y esa risa de dónde viene?—le preguntó a Eva.
—Ah, esa es Amelia, llevan rato ella y Carlos así, muertos de la risa.
A Fabio no le gustó para nada el comentario de Eva y ella se dió cuenta así que aprovechó para echarle más sal a la herida.
—Carlos subió hasta unos vestidos— dijo así como que a la