18-Pistas.
—Hola Amelia, buenas noches, estoy afuera.
—Ok, ya te abro—cortó la llamada.
—Descuida—le dijo Fabio que había escuchado todo—yo le abro.
Solo le tomó a Marcos unos minutos para estar dentro de la casa sentado en la sala.
—Muy bonita la casa Amelia—decía Marcos mirando hacia todas direcciones—me gusta, tiene buen tamaño, es un concepto abierto, está perfecta, tienes que darme el número de la corredora, creo que voy a cambiar el apartamento por una casa, me vendría bien algo así.
—¿Eva