12–Te deseo.
Fabio respiró profundamente antes de abrir la puerta de su casa, cada día le costaba más trabajo hacerlo, no sabia si era por la llegada de Amelia a su vida o porque simplemente ya no soportaba más la situación en la que estaba viviendo.
Abrió la puerta y contrariamente a lo que pensó la casa estaba en penumbras y Claudia no lo estaba esperando en la sala. Subió a su cuarto y ella estaba acostada, al parecer dormia, se quitó toda su ropa, se dió un baño rápido y se metió en la cama.
—¿Que tal