—¿Sabes costurar? Eso no me lo esperaba.
La voz de Brandon hace que, de un salto en mi lugar, me giro hacia él y le doy un ligero golpe en el abdomen, diciéndole que me ha dado un susto de muerte, se río de mí y me dijo entre risas que no era su intención hacerlo.
—Y no, no sé costurar— Suelto un leve suspiro. —Es la primera vez que me lo planteo y como no hay nadie, quizás me vaya mejor.
Me acerco a la lista y pongo mi nombre junto con mi grupo, grado y mi número de celular; desde que implemen