Gabriella
Llego al restaurant donde anteriormente vine con Sebastián y mis nervios incrementan cuando lo veo sentado en el área privada.
'Tan elegante e impecable como siempre'
- Hola- musito al llegar a él y siento mis mejillas arder.
- Gusto en verte de nuevo, bella dama- menciona al ponerse de pie, besa mi mejilla sorprendiéndome-. Toma asiento- ordena con esa voz profunda que me eriza.
Me ayuda con la silla y nos acomodamos frente a frente.
Cenamos en completo silencio pero en un silencio a