Mónica comenzó a sentir como sus ojos se cerraban involuntariamente. En cualquier momento el cansancio la vencería. Había intentado mantenerse despierta solo para seguir sintiendo la suave caricia en su espalda. Ella y William recién había hecho el amor. No era esto lo que tenía en mente esa noche, pero luego de que él la llevó a su habitación y comenzó a besarla, todo su plan de hablar con él y decirle la verdad quedó en segundo plano.
—¿Ya te dormiste? —preguntó él.
—¿Uhm? —contestó ella. É