—¿Por qué nunca me habías hablado de este amigo? —preguntó Ezio con curiosidad, aunque tal vez había algo más.
Era un hombre adulto y debía actuar como tal. Sin importar la sensación que aparecía en su pecho cada vez que recordaba lo emocionada que había estado Elaide un par de días atrás al regresar de una de sus escapadas a su pastelería favorita y no solo a causa del postre que había comprado.
Al parecer se había encontrado con su amigo de la adolescencia. Ignazio. Por lo que había averiguad