—¿Estás listo? —le preguntó Paolo parándose detrás. Él, Jayden y Adriano serían los padrinos de su boda.
Miró su reflejo en el espejo y asintió con seguridad.
—Más que nunca.
Había esperado lo que se sentía una eternidad para que el día de su boda llegara. Si hubiera sido solo su decisión hace mucho tiempo habría llevado a Elaide hasta un juzgado para que se casaran. Si no lo había hecho era porque quería darle una boda que pudiera recordar incluso después de muchos años juntos.
La boda iba a s