Ezio todavía podía sentir su corazón latir con fuerza, tanto que no estaba seguro de cómo había logrado proponerle matrimonio a Elaide sin desmayarse en el intento.
Desde el día que había hablado con Vanessa y su esposo, el temor lo había estado carcomiendo. La misma pregunta repitiéndose en su mente una y otra vez. ¿Y si ella no estaba lista para dar el siguiente paso?
Bueno, ya nada de eso importaba ahora. Elaide había dicho que sí y él se sentía como el hombre más afortunado del mundo.
Disfr