Elaide se despidió de Ignazio antes de que Ezio lo acompañara a la puerta.
Estaba feliz de que la cena hubiera acabado por fin.
Había estado emocionada por saber que sucedió con su amigo durante todos aquellos años, que se había olvidado de que las personas cambiaban y era un hecho que Ignazio no era una excepción a esa regla. Su actitud le había disgustado por momentos.
—No te agradó —afirmó Elaide cuando Ezio regresó.
Él parecía estar concentrado en algo en específico y tardó unos segundos en