—¿Hay algo que quieras compartir conmigo?
Elaide pensó en la pregunta de Stefania, su psicóloga. Llevaba viéndola dos veces por semana desde casi un mes atrás.
Decidir recibir terapia no había sido fácil. Por muchos años su padre le había dicho que esas cosas eran para los débiles y ella lo había llegado a creer. Pero, después de todo lo que había sucedido, comprendió que necesitaba ayuda para lidiar con todos los fantasmas que la perseguían. El gran Fillippo, que incluso se había negado a llev