Capítulo 53 – Soy la novia de su hijo
Dana:
De más está decir que las noches siguientes fueron interminables. No pude dormir como una persona normal ni una sola vez. Me quedaba mirando el techo, contando horas que no pasaban, escuchando ruidos que no existían, esperando un mensaje que sabía que no iba a llegar, al menos no todavía. Mi trabajo era auxiliar a Geon-ki, estar pendiente de su agenda, de sus compromisos, de su vida… pero él no estaba. Y al no estar él, yo pasaba los días deambulando p