Capítulo 54 – El que redactó mi cese
Narrador:
Dana había quedado destrozada. Primero la partida de Geon-ki al Servicio Militar y, casi sin darle tiempo a recomponerse, el despido. Tal como Carlos le había dicho, la indemnización era generosa, incluso más de lo que marcaba la ley, pero el dolor del alma no se aplacaba con dinero. El vacío que sentía no se llenaba con cifras ni con promesas administrativas. Se sentía expulsada de una vida que había empezado a construir con esfuerzo, amor y una fe