Capítulo 17 – Dime que no hiciste una estupidez
Dana:
Estaba realmente aterrada.
No era un miedo exagerado ni teatral. Era un miedo concreto, silencioso, instalado en el cuerpo desde hacía días. Aquí todo era distinto. Las reglas no siempre estaban escritas, pero existían. Y eran rígidas. En Corea, cualquier gesto malinterpretado podía convertirse en una falta grave. Algo que para mí era natural; una sonrisa, una palabra de más, una presencia prolongada; podía verse como una invasión, una insole