Darío
—¿Me disculpan un momento?— me dirijo a mis invitados antes de subir a mi habitación. Necesito un descanso de tantas personas.
Voy al baño y me lavo la cara, tomo la pequeña toalla eminentemente blanca colgada cerca de mi lavamanos, tengo la intención de secarme, cuando escucho unas voces que no hacen más que despertar mi curiosidad, con la toalla en mano me acerco a la ventana con vista al área de la piscina, para prestar atención a la conversación.
Escucho una risa femenina, la cual id