Capítulo 46. Mi mate
—Sophia, eres tú…
¿Cuántas veces rogó Sophia por este momento? Qué Dorian la mirara cómo la ve ahora, que la suerte le tocara a ella y todo saliera tal como lo deseaba. No tenía idea… sus fantasías se hacían realidad, y estaba contenta, pero no feliz.
—Hola Dorian —respondió ella sonriendo.
El Alfa se acercó a ella con una gran sonrisa y la abrazó feliz, la despegó del suelo en un abrazo y se carcajeó de risa.
—Mi chica, siempre has sido mi chica, claro que tenías que ser mi mate.