Capítulo 60. Ámense y estarán bien
Dragos tomó la mano de Sophia y se alejaron, Dragos la llevó a la naciente del río.
—Me encanta este lugar —le dijo Sophia—, aquí descubrí que te amaba, creo que tú también.
Dragos sonrió.
—Yo empecé a amarte antes de eso, también en un río.
Sophia lo recordó.
—Que mentiroso eres, me pediste olvidar y jamás buscar a los vampiros.
—Por eso huiste de mí, porque ya tú querías quedarte.
—Qué presumido eres, aparte de mentiroso.
Dragos reía a carcajadas.
—Te dije que nunca