Capítulo 58. Traiciones
Horas más tarde Dragos y Gerald recibían a la manada suprema en las puertas del reino.
— ¿Sophia está bien? —Preguntó Briana.
—Está en el castillo —respondió Dragos serio.
—Estoy de acuerdo que esté contigo —le aclaró Briana—, o mejor dicho, que esté de acuerdo está por verse, pero no vengo a pelear contra ti, la diosa le informó a Kiara que la ayudó a llegar aquí.
—El problema es que aunque Dorian no quiere una guerra y solo viene por su mujer, el Alfa de la manada Lucero si desea