Capítulo 41. ¿La verdadera profecía?
Una cosa fue bastante evidente para el pueblo del reino de los vampiros, su cruel y degenerado rey se había humillado, renunciado a ellos y fue despreciado, todo frente a sus ojos.
Dragos se giró en toda su altura.
—Ya se acabó la función, pueden seguir con sus vidas.
Dragos caminó al castillo, sufriendo por todo lo que acababa de ocurrir, pues el hecho de haberse ordenado apagar sus emociones no era tan sencillo, razón por la cual no se lo permitía.
Entró al castillo y pasó dir