Capítulo 32. Mi reina egoísta
Sophia había escuchado a su amiga, sabía que la hechicera era mañosa y con mucha experiencia, a parte de su cercanía a Dragos, pero sentir el hedor de ella en él ya era demasiado.
—Sí, vengo de hablar con ella —confirmó Dragos.
Sophia se levantó y volteó muy rápido, pero no se acercó, Dragos sabía del esfuerzo que hacía ella por controlarse.
— ¿Y me lo dices así, con toda tu arrogancia de rey?, ¿crees acaso que vas a tener a tu amante y tu reina compartiéndote?, ¿ya ordenaste que la