—Parece que entiendes muy bien a tu mascota.
Algo en su tono me hizo pensar que había un significado oculto en sus palabras, pero por más que le di vueltas, no encontré otra interpretación.
Bobo ya se había acurrucado, claramente reacio a Lily, que seguía llena de energía. Decidí cargar a mi revoltosa y llevármela de regreso a casa.
—Ellen cuida de Bobo durante el día. Puedes traer a tu perrita y dejarlos juntos. Con el tiempo se acostumbrarán el uno al otro —sugirió Sebastián.
—Lily es muy inqu