—Señorita Rodríguez, la vida real no es una novela. Estos jóvenes ricos acostumbrados a las intrigas de los círculos de poder no son precisamente inocentes. Juana López, criada en ese ambiente, difícilmente podría decidir libremente sobre su matrimonio. Hugo ni siquiera alcanza a tocar la mesa de la familia López, una de las más poderosas. ¿Acaso Juana no sabe esto?
En efecto, la unión entre la heredera de una gran corporación y un hombre de humildes orígenes es improbable. En las novelas se esc