—Diana, para ellos, lo que realmente importa es perder las casas, no el bienestar de Hugo e Isabel. ¿No les parece triste?
Antes de que Diana pudiera responder, Sebastián intervino con un tono frío y despectivo: —No da lástima en lo absoluto.
Podías sentir el desprecio en cada palabra que pronunciaba Sebastián.
—Exacto, no tiene nada de lástima —dijo Diana con firmeza—. Hay muchísimas personas en el mundo que viven en circunstancias mucho más difíciles y aun así mantienen una actitud positiva. ¿