Durante la noche, soñé estar de vuelta en casa, con mi padre y Zaid. Me vi con ambos, los dos sonriéndome antes de que yo besará a mi padre en la frente, lista para irme a de viaje por carretera con mi novio. Era un recuerdo en forma de sueño.
Era la última vez que lo vi.
—Cuídate, hija —me pidió él, algo preocupado.
En su rostro ya maduro, había ya algunas arrugas, y en sus ojos, una inquietud que me pareció absurda.
—Solo iremos por el fin de semana. Volveré pronto para la universidad