“... No quería que... sobreviviera ...” Me había dicho Tarren, cuando me confesó que en el accidente no había salvado a Zaid.
Y yo, yo no pude desear algo distinto. Porque Zaid, con quién había compartido 5 años de mi vida, había decidido abandonarme esa noche.
—Si Arawn no te salvó esa noche, ¿cómo lo conociste? —pregunté, pestañeando para no dejar salir ninguna lagrima humillante—. ¿Cómo dio contigo?
Zaid miró hacia el pasillo del baño, luego a mí. Y dijo:
—No lo sé, solo una noche me lla