Dejé de sentir el suelo en mis pies, el flujo de la sangre, los sentidos, incluso dejé de respirar. Diane Dane había sido una mujer lobo, la pareja del Alfa, y después una traidora que le había condenado a una vida que aún no terminaba. Pero, sobre todo, ella había vivido hacia más de 300 años. 3 siglos, varias décadas antes que yo. Ella estaba muerta.
Sin embargo, junto con ese remolino de negación, me vino a la mente la cambiada actitud de Tarren. Sí él creía que yo era Diane, eso justificab