Elena sintió una mezcla de emociones cuando el vehículo se detuvo frente a la majestuosa mansión Villalba. El sol ya había salido del todo y sus rayos bañaban el hermoso jardín perfectamente cuidado, en el cual las flores ya empezaban a extender sus pétalos. El cielo en esa mañana estaba totalmente despejado aunque en el interior de aquella casa el ambiente se tornaba totalmente nublado y gris, aunque la opulencia intentara mostrar otra cosa. Era evidente que el esplendor de la escena contrast