ELENA
La mansión seguía temblando con la tensión de los últimos minutos, luego de que hace 2 días lo que entró al perímetro fuera una ardilla. Cristofer y el resto del equipo se movían como sombras, revisando cámaras, reforzando puertas, apagando luces exteriores. Yo respiraba hondo, intentando no dejar que el pánico tomara forma dentro de mi pecho.
Me dirigí a la terraza trasera para tomar aire, pero allí encontré a alguien apoyado en la baranda: Berny. Estaba concentrado en su arma, revisándo