Narra: Elena
Me encontraba llena hasta los huesos de toda la comida que había comido. La noche había sido simplemente espectacular junto a Luis. Durante la cena, se había abierto un poco más conmigo, hablándome de su vida, de sus gustos simples, de algunas anécdotas de su infancia. No podía evitar pensar en lo que mi padre me había dicho sobre él antes de casarme: que era un hombre frío, incapaz de amar. Ni hablar de las descripciones crueles de Isabella y Victoria, quienes lo pintaban como un