Al día siguiente me desperté abrazando a mi princesa, esta es una gran manera de despertar si me lo preguntan. La observe durante unos segundos con una sonrisa de idiota en mi rostro hasta que ella comenzó a despertar.
-Buenos días, preciosa-
-Buen día guapo- Di un corto beso en sus labios y escondí mi rostro en el hueco de su cuello y su hombro aspirando su aroma dulce.
-¿Quieres desayunar cariño?- Pregunté en voz baja sin soltarla, amaba despertar junto a ella y abrazarla-
-Tengo que ir a tra