Mundo ficciónIniciar sesión- Sí... - Mi voz salió casi inaudible.
Theo hundió su suave y cálida lengua en mi boca, explorando cada espacio que encontraba, haciendo que mi corazón se acelerara mientras mi coño se llenaba. Por un momento olvidé que no estábamos los dos solos en aquel lugar, mientras mis manos se deslizaban por su espalda, sintiendo sus duros músculos bajo la camisa blanca.
Cuando casi nos habíamos quedado sin aliento por







