- No... No lo has sido. De hecho, has sido todo menos dura. Me pregunto si puedes... Ser duro. Después de todo... Han pasado menos de diez minutos. Me pregunto si... ¿No podrías levantarte? - Arqueé una ceja provocativa.
- No vales nada, rayito de sol.
- ¡"Estás lejos de ser mi sol"! ¿Recuerdas esa frase? Seguro que no, porque la dijiste y no me hiciste caso. ¿Crees que no tengo sentimientos? ¿Que aquí no late un corazón? - Me toqué el pecho. - Estoy harto de que me trates así.
Theo se frotó la