Capítulo 2.4
Kisha.
Se quedo tiesa en su lugar, sin poder emitir palabra alguna.
—Me ha llamado Lombardi mientras salía de la ducha, estábamos tratando de localizarlo.
Los orbes de Ignatiev llamearon, analizando la piel expuesta que la toalla no podía cubrir.
Se sintió una imbécil al explicarle que demonios hacia en el cuarto de su ex amante, con poca ropa. Después de todo solo era su esposa bajo la ley, no había nombres para describir lo que se había formado entre ellos.
—Lo sé. — se dio la vu