Capìtulo 4.7
Ignatiev.
No quería separarse de ella, recién la había recuperado. Aún así tuvieron que detener la charla para que Sasha pudiera entrar a verla.
Salió de la habitaciòn con una sonrisa enorme en el rostro, agradeciendo a la vida por darle una segunda oportunidad.
—¿Cómo está?.
Marck colocó una mano en su hombro, dándole un pequeño apretón. El gesto lograba reconfortarlo más que un abrazo.
—Mejor de lo que pensaba, con ganas de largarse de aquì. — Se pasó las manos por el cabello, di