SE QUEDÓ observándolo mientras se alejaba, con el sonido de sus pasos desvaneciéndose por el pasillo, dejándola allí, congelada por la sorpresa. Su corazón latía de forma irregular en su pecho. Algo no encajaba. Adrian... estaba cambiando. Muy sutilmente, pero lo suficiente como para inquietarla. La forma en que se movía, la manera en que apenas la miró antes de irse, todo se sentía diferente.
Su mente trabajaba a mil por hora. «¿Por qué actúa así?».
Entonces, como si le hubiera llegado una ins