Ha pasado una semana en que solo veo a mi Güerito seis horas al día, en ocasiones menos. Había realizado unas ricas empanadas como les gusta a ellos para que todos cenen. Escuché los carros, al salir vi que Demetrio y Dayana se bajaban del carro de Sebastián, en el interior quedó Daniela, Cristofer y Cristal.
Puede que sus padres hayan sido unos degenerados, pero sí han sabido inculcarles a sus hijos el amor a la familia y la protección a la misma. Los varones mayores se encargan de sus hermani