Estaba con Isaac en la mecedora mientras le cantaba para dormirlo, había hablado con Diana respecto a lo que pasó con el atentado y frustración de mi secuestro, tengo mucho miedo, Simón y los muchachos no se quedarán con esa ofensa. No quiero que se involucren, pero primero caen pescados del cielo antes de hacerlos desistir.
Por ahora mi comadre no se irá de nuestro lado hasta que no se calme la situación. Desde el regreso de Simón se la ha pasado encerrado con Miguel y sus hombres de confianza