Esperaba por su respuesta. Lo que comentó era algo que se podía interpretar de muchas maneras.
—Verónica es mi ángel, en otro momento les cuento sobre mi Hermosa, ahora quiero que sepan que también gano mucho dinero con mis empresas legales obtenidas por mi trabajo como profesional. De ahí le consigno a mi novia y a mi negra, la mujer que me ha cuidado como un hijo.
—No necesitamos tu dinero, solo a ti. —dije.
—No vivimos en la riqueza, pero el trabajo de Luisa nos da para no tener penurias.