Hablé tan rápido que no dejé que Cebolla asimilara la información, al verlo estaba mudo. Intentó hablar, pero se contuvo, arrugó su frente.
—Por eso esperaban al Patrón en la clínica, tampoco contaron con su muerte.
—Eso parece. Hoy le haré una visita.
—¿Quieres que te acompañe?
—No es necesario, ella no se lo espera, ahora más que nunca debemos tener cuidado, es evidente, algunos no dejarán el negocio.
—¿Y tu intención es entrar al grupo de exterminio?
—¿Tú qué crees?
—Rata se nos increm