Mundo ficciónIniciar sesión—¡No debiste hacer eso, Otelo! —La rubia lo confrontó furiosa—. Si te lo conté fue para desahogarme, no para que fueras a reclamar nada a Lían. ¡Qué humillante!
—Lo siento, es que me dio mucha rabia que sufrieras por él —se excusó cabizbajo.
—No entiendo tu comportamiento, Otelo. Lían es tu amigo también y no está obligado a sentir lo mismo que yo.
&n







