Mundo ficciónIniciar sesiónLían y Diana se sentaron bajo un gran árbol en un parque cercano a la tienda, las flores que él le compró yacían al lado de ella, junto a la cajita donde estaban las muestras.
—Ni siquiera las probaron —dijo cabizbaja y con ojos cristalizados—. Me dijeron que solo soy una empleada que está allí para asistir a los clientes y limpiar mesas, que no me crea tanto. —Las lágrimas mojaron sus mejillas. L&iac







