Capítulo 28

  —¡Ya basta, Odiel! —Jing espetó ofendido por las palabras del mestizo—. ¿Cómo te atreves a venir a ofender a mi hijo en mi propia casa?

 —Como guardián, debiste criar mejor a tus hijos. —Odiel atacó con una sonrisa irónica—. Se supone que ustedes dos le explicarían el uso de las joyas y las responsabilidades que tienen como familia de guardianes.

 —Hemos hecho t

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