Mundo ficciónIniciar sesión—¡Ya basta, Odiel! —Jing espetó ofendido por las palabras del mestizo—. ¿Cómo te atreves a venir a ofender a mi hijo en mi propia casa?
—Como guardián, debiste criar mejor a tus hijos. —Odiel atacó con una sonrisa irónica—. Se supone que ustedes dos le explicarían el uso de las joyas y las responsabilidades que tienen como familia de guardianes.
—Hemos hecho t







